Una de las cosas que siempre he admirado del teatro es la capacidad de los actores para meterse en un personaje, la interpretación de cada detalle y la preparación, es un trabajo admirable, pero tengo un sentimiento encontrado con ellos... Creo que debe ser por la creación del un personaje ficticio que entro en mi vida y en la de otra persona, dejando una gran lección.
Recuerdo lo admirable de aquel personaje, lo deseoso de cariño que estaba y lo necesitado por conocer la verdad de las cosas. algo que jamas llegaría, pero sin lugar a dudas recuerdo muy bien aquella frase alguna vez mencionada por la contra-parte, "Existe personajes tan buenos, que nos encariñamos con ellos " pero a eso yo le agrego, ""Cuando vemos que debajo de aquel personaje, se esconde un actor con un miedo horrible a ser descubierto, la sorpresa se transforma en algo mayor". Con esta cita quiero decir, que aquel personaje era fabuloso pero lo que sostenía aquel personaje era el miedo a poder hablarle a la otra persona, el motivo de aquel miedo? Creo saberlo, una incapacidad a desbloquear la barrera psicológica que todos tenemos para que no nos dañen, siendo que el daño mayor lo provoca uno mismo y a si mismo, lo que empeora las cosas.
Quizás en un tiempo muy lejano, lo que quedo pendiente se pueda concretar, quizás aquel personaje que tantas alegrías me dio y aquellas conversas que duraban hasta las 6 de la mañana se puedan repetir y así se conseguirías poder hablar desde el actor y no desde el personaje, pues ahora veo muy claro todo, con tal claridad que aquel miedo ha desaparecido, pero soñar es gratis.