Desde pequeños se nos muestra en la televisión, y en los cuentos, que todo historia tiene un final feliz. Se nos han insertado Ilusiones de un mundo perfecto, donde todos terminamos siendo Felices y completamente Exitosos. Se fabrican imágenes de un mundo tan perfecto que nos crean una confusión entre lo real y la irrealidad, lo que en un inicio no conlleva ningún problema pero a medida que nuestro juicio de realidad se ve cada vez mas afectado por influencia de los medios y del ideal, vamos cayendo en la constante búsqueda del final feliz, hacemos todo lo que este a nuestro alcance, e incluso algunos llegan a cambiar sus prioridades básicas, por concretar ese tan querido final feliz, olvidándonos de muchas cosas, y hasta de lo mas importante que tenemos en nuestras vida. La búsqueda de ese mundo o final perfecto se transforma tanto en una meta de vida, que la ambición nos lleva hacer cosas que jamas hemos han sido planificadas, llegando a el extremo de perjudicar al compañero, o al amigo de toda una vida.Pero que pasa cuando no logramos ese tan deseado final perfecto?
En el instante que nos damos cuenta que no hemos logrado obtener nuestra meta, nos llenamos de frustración, rabia, pena y alguna otra emoción que inicialmente pueden ser muy simple pero en media que el tiempo avanza se transforman en una arma de doble filo. Inconscientemente nos descontrolamos, en ocasiones perdemos el rumbo que supuestamente debíamos tener, pero como ya esta en nuestro ADN la Influencia de los medios que la felicidad es eterna, no logramos darnos cuenta que la felicidad es a instantes, que se logra con pequeños éxitos, como el nacimiento de un hijo, un 7 en un examen, o algún acto que produzca alegría y que posea una gran añoranza personal, eso es la felicidad y no una pomada que nos venden y que destruye nuestra mente cada vez mas, pero esencialmente destruye nuestra vida, ya que nos pasamos la vida buscando la felicidad pero no somos capaces de distinguir que la felicidad es solo a momentos (...) pero que en realidad poseemos muchas instancias para sentirnos feliz...
Baztyan